Té Pu-erh o té rojo

Té Pu-Erh en ladrillo

Té Pu-Erh en ladrillo, la forma clásica de almacenamiento y comercialización.
Fotografía de Jason Fasi.

El té Pu-Erh o Puerh, conocido como “té de los Emperadores“, es originario del distrito de P’uerh en la Provincia de Yunnan, en el sur de China. Ésa era su ortografía original, pero su nombre ha sido anglizado varias veces durante la expansión de su uso. Toma su nombre de la pequeña ciudad de Pu-erh, sólo a unos pocos centenares de kilómetros de la frontera con Laos y Birmania.

Su proceso de fabricación se descubrió tratando de alargar la conservación del té verde sometiéndolo a una oxidación especial, una especie de proceso de maduración posterior similar a la fermentación del vino, que lo hacía más resistente, añadiéndole nuevas propiedades curativas por ser muy bajo en ácidos tánicos. Su sabor y aroma es simple y terroso, los especialistas lo clasifican como un té post-oxidado y para diferenciarlo del té verde y negro y por su color marrón rojizo fuerte lo denominaron “té rojo”, a pesar de que en China se le suele llamar “té negro” (lo cual puede resultar confuso).

Este té es muy conocido en las tiendas de medicina de China, y es muy apreciado por sus cualidades medicinales como digestivo y estimulante nervioso. Las hojas tienen un marcado amargor. Se recogen, se lavan, se secan al sol y se vaporizan, después de lo cual se las deja en forma de hoja o se prensan en bloques circulares de distintos diámetros. El té en bloque es la forma más antigua de fabricación del té y ha sido llevada a cabo durante cientos de años hasta el presente.

Un método de preparar este té ya fue descrito por Lu Yu en el primer libro sobre té, publicado en China alrededor del 780. El té en bloque de Lu Yu se envolvía en bambú para su transporte, y esto se sigue haciendo hoy día con los P’uerhs de calidad.

La infusión de té P’uerh tiene un sabor distinto al de cualquier otro té del mundo. Hay algo terroso en su sabor (en absoluto repulsivo) y tiene un largo perfil de sabor en la boca o el paladar. Los grados pobres pueden ser muy ásperos y amargos. Los grados altos son suaves, agradables y dulces.

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